
Solange Abraham se convirtió en la ganadora de Gran Hermano: Generación Dorada luego de imponerse en la gran final frente a Yisela “Yipio” Pintos.
La definición se llevó adelante este miércoles por la noche y tuvo una participación récord del público. Según los datos difundidos durante la gala, se contabilizaron 30.185.802 votos, una de las cifras más altas registradas en la historia del reality en Argentina.
La diferencia entre las finalistas fue estrecha. Sol obtuvo el 51,8% de los votos, mientras que Yipio alcanzó el 48,2%, en una definición que mantuvo la expectativa hasta los últimos minutos.
El triunfo tuvo un significado especial para Abraham, ya que había participado anteriormente en Gran Hermano 2011. Quince años después de aquella experiencia, regresó al reality y logró llegar hasta la última instancia de la competencia.
Durante esta edición, su recorrido tuvo distintos momentos: fue expulsada de la casa, pero posteriormente recibió un Golden Ticket que le permitió regresar al juego y continuar hasta convertirse en una de las dos finalistas.
En total, entre sus dos participaciones, acumuló cientos de días dentro de la casa y se convirtió nuevamente en una de las protagonistas de la historia del programa.
Como parte del premio, Solange recibió 70 millones de pesos, una vivienda y el trofeo correspondiente a la edición 2026. Yipio, por su parte, obtuvo el segundo puesto y recibió un premio económico y otra vivienda.
Con la consagración de Sol Abraham, terminó la edición Gran Hermano: Generación Dorada, que tuvo una duración de más de 200 días y reunió a 43 participantes a lo largo de sus distintas etapas.