
La distribución del ingreso mostró una leve mejora durante el segundo trimestre de 2026 en comparación con los primeros tres meses del año, aunque los niveles de desigualdad continuaron por encima de los registrados un año atrás, según el informe difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos
El organismo, a partir de los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) en 31 aglomerados urbanos, ubicó el coeficiente de Gini en 0,428. El indicador había sido de 0,442 en el primer trimestre de este año y de 0,424 en el mismo período de 2025.
Uno de los datos que refleja la distancia entre los extremos de la distribución es la diferencia entre las medianas de ingresos del 10% con mayores recursos y del 10% con menores ingresos. En el segundo trimestre, la brecha fue de 13 veces: mientras el primer decil tuvo una mediana de $134.000 por persona, el décimo llegó a $1.800.000.
Además, el 10% de la población con mayores ingresos concentró el 32,3% del ingreso total, con un ingreso medio de $2.221.170. En el extremo inferior, el 10% con menores ingresos recibió el 1,8% del total, con un promedio de $124.142 por persona.
El ingreso per cápita familiar promedio alcanzó los $688.496, mientras que la mediana fue de $500.000. En total, los ingresos de la población relevada llegaron a $20.763.699 millones, un incremento nominal del 29,3% interanual.
El informe también mostró diferencias según género. Entre las personas que percibieron ingresos, los varones registraron un promedio de $1.266.369, frente a $927.252 entre las mujeres. En la ocupación principal, la brecha de ingresos entre ambos grupos fue del 26,3%.
Por otra parte, los ingresos provenientes del trabajo representaron el 78,1% del total, mientras que el 21,9% restante correspondió a ingresos no laborales, como jubilaciones, pensiones, alquileres, ayudas económicas y asistencia estatal.