
Los servicios continúan aumentando por encima de los bienes en Argentina. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en septiembre acumularon una suba interanual del 41,9%, frente al 29,2% registrado por los bienes. La diferencia fue de 12,7 puntos porcentuales.
La brecha también se reflejó en los primeros nueve meses de 2026. Entre enero y septiembre, los servicios aumentaron un 30,2%, mientras que los bienes subieron un 20,4%. Solo durante septiembre, las variaciones fueron del 2,4% y el 1,7%, respectivamente.
En ese contexto, la inflación general alcanzó el 1,9% mensual, acumuló un 23,6% en lo que va del año y llegó al 33,4% interanual.
Vivienda y tarifas, entre los mayores aumentos
Uno de los rubros que más presionó sobre los presupuestos familiares fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que registró un incremento del 3,1% en septiembre y una suba interanual del 49,1%.
En la comparación por regiones, el Noreste encabezó los aumentos interanuales de esta categoría, con el 76,9%. Le siguieron el Noroeste, con el 52%; la región Pampeana, con el 49,3%; Cuyo, con el 49,1%; la Patagonia, con el 48,6%; y el Gran Buenos Aires, con el 45,2%.
Educación y transporte también superaron el promedio
La división Educación registró un aumento interanual del 39,9% y una suba mensual del 3% en septiembre. En Cuyo, el incremento interanual fue del 37,3%.
El transporte acumuló un aumento del 36,2% interanual. Sin embargo, el transporte público presentó variaciones superiores en varias regiones: en Cuyo, la suba llegó al 59,8%; en la región Pampeana, al 54,9%; en el Gran Buenos Aires, al 53,2%; en el Noroeste, al 51,4%; en la Patagonia, al 42,5%; y en el Noreste, al 24,9%.
Por su parte, las comunicaciones registraron un incremento interanual del 37,3%. Dentro de este rubro, los servicios de telefonía e internet aumentaron un 36,8% en Cuyo.
Los datos muestran que, pese a que la inflación general se mantuvo por debajo del 2% mensual en septiembre, los gastos asociados a servicios esenciales continuaron avanzando a un ritmo superior al de los bienes, con impacto en la economía cotidiana de los hogares.