
Martínez, pupilo de Rodrigo Calabrese, formó parte del seleccionado argentino amateur y fue olímpico en Río 2016.
Actualmente es promocionado por el excampeón mundial Marcos Maidana, quien señaló que esta pelea para Martínez era “la oportunidad de su vida y de ganar vendrán muchas cosas buenas”.
Con un boxeo audaz y agresivo, Martinez dominó el combate hasta poner contra las cuerdas a Ancajas, que pese a necesitar de un nocáut en el último asalto para retener el título, apenas pudo conectar golpes al argentino.
El filipino, también de 30 años, adelantó tras la pelea que ejercerá su derecho contractual a una revancha para recuperar el cinturón de la Federación Internacional de Boxeo (FIB).
Tras la pelea entre Martínez y Ancajas, se enfrentaron el invicto superligero estadounidense Gary Rusell y el ucraniano y excampeón mundial Viktor Postol, ocasión en la que el público vivó con fuerza al pugilista, en señal de apoyo a la crisis que afronta su país tras la invasión perpetrada por Rusia.