
Jornada caliente de la UEFA Champions League la de este miércoles con los equipos españoles que se llevaron puestos a los dos conjuntos europeos mas efectivos de los últimos años. Sí, El Real Madrid eliminó al Chelsea inglés, último rey de Europa y el Villareal que hizo historia ante la máquina alemana del Bayern Munich.
Con dudas, sigue la leyenda del Merengue
Real Madrid es semifinalista de la Champions League. El cuadro blanco perdió 3-2 con Chelsea como local en un duelo que se definió en el alargue, pero por el triunfo en Londres se impuso en la serie por 5-4. Para el local marcaron Rodrygo y Karim Benzema, mientras que para los de Thomas Tuchel lo hicieron Mason Mount, Antonio Rüdiger y Timo Werner. En la siguiente instancia el cuadro blanco se verá las caras con el ganador del cruce entre Atlético de Madrid y Manchester City.
Fue un primer tiempo parejo en España. El conjunto inglés logró ponerse en ventaja tras una gran acción colectiva por izquierda se cambió de ritmo tras una gran asociación entre Ruben Loftus-Cheek, Timo Werner y Mason Mount. El estadounidense, gracias a su diagonal entre líneas, logró pisar el área con la pelota en su poder y no perdonó al quedar cara a cara con Courtois.
La tenencia del balón fue repartida entre ambos conjuntos y los dos tuvieron las mismas falencias al tenerlo: les costó encontrar huecos entre la defensa adversaria. Fue por eso que ambos, sobre todo el Real Madrid, parecían sentirse más cómodos jugando de contragolpe. Fue justamente de esa manera que el local tuvo sus chances más claras, casi todas iniciadas con acciones individuales de Vinícius Junior.
En el complemento, Chelsea gritó el 2 a 0 de arranque, antes de los cinco minutos cuando en un tiro de esquina enviado al segundo palo apareció Antonio Rüdiger por atrás de todos y metió el frentazo para igualar la serie 3-3.
A los 18 minutos ocurrió la gran polémica del encuentro cuando Marcos Alonso desbordó por izquierda, dejó en el camino a Dani Carvajal tras un rebote y de derecha clavó la pelota en un ángulo. Sin embargo, el VAR detectó que el balón dio en la mano izquierda del lateral español y anuló la acción.
Tras esa acción, Benzema hizo sonar el travesaño de Mendy con un cabezazo, pero más allá de esa acción, era claro que el cuadro británico era superior en el juego. Por eso, Carlo Ancelotti mandó a la cancha al joven Camavinga en lugar de Toni Kroos, en un intento para recuperar la mitad de cancha.
El que marcó el 3 a 0 fue Timo Werner. El alemán armó una jugada fantástica por izquierda, dejó en el camino a dos rivales y cuando quedó mano a mano con Courtois amagó dos veces hasta encontrar el hueco, para definir fuerte por abajo y poner por primera vez al Chelsea arriba en la llave.
Parecía entonces que los de Thomas Tuchel festejarían e n el Santiago Bernabéu al conseguir una remontada épica, pero al Real Madrid nunca hay que darlo por muerto. A los 35 minutos, Luka Modric, más suelto tras la salida de Casemiro y Kroos, dominó por izquierda y sin pensarlo demasiado lanzó un pase aéreo con la cara externa de su pie derecho para la corrida al vacío de Rodrygo, que había entrado un rato antes. El extremo brasileño definió de primera con la cara interna y gritó el 1-3 para empatar la serie 4-4. De esta manera, la definición se estiró al alargue.
En el primer tiempo del alargue, el Real Madrid pudo descontar. Fue Camavinga, que entró muy bien, el que recuperó en zona media y soltó rápido para el desborde de Vinícius Jr. El brasileño llegó hasta el fondo, levantó la cabeza y como en la ida en Stamford Bridge levantó el centro para que Karim Benzema, de cabeza, estampara el 2-3 en el partido y el 5-4 para el conjunto blanco en la serie.
En la segunda mitad, Tuchel mandó a la cancha a Saúl y a Jorginho para renovar el mediocampo y eso le permitió adueñarse de la pelota y tener algunas oportunidades de gol con Ziyech y Havertz, pero una gran tapada de Courtois y una mala definición del alemán, privaron al elenco vestido de amarillo de gritar el cuarto.
Real Madrid pudo aguantar las embestidas de Chelsea y con puro corazón festejó en el Santiago Bernabéu, una vez más, una clasificación heroica que estuvo a punto de escapársele. Nuevamente con Vinicius Júnior, Luka Modric y Karim Benzema, quien terminó lesionado, como figuras los de Carlo Ancelotti se metieron en las semifinales en donde cho carán an te el ganador de Manchester City vs. Atlético de Madrid.
Tres argentinos, en la historia del Villareal
Por otro lado, luego de la sorpresiva victoria en España, el Villarreal viajó a Alemania con la ilusión de dar otro golpe en la Champions League. Y lo consiguió, porque igualó 1-1 y redondeó un global de 2-1 en su favor. En territorio germano esperó el Bayern Múnich, la potencia de Europa que quiso imponer sus condiciones desde el principio para evitar su despedida en los cuartos de final del certamen continental.
Las incursiones por la banda derecha de Leroy Sané representaron las acciones de riesgo más comprometedoras para el elenco ibérico. El ex delantero del Manchester City apeló constantemente a su velocidad para darle vértigo al ataque bávaro. En cambio, los de Unai Emery apostaron por los contragolpes liderados por Giovani Lo Celso para abastecer a Arnaut Danjuma y Gerard Moreno.
Otro recurso con el que el combinado de Julian Nagelsmann intentó abrir el marcador se basó en el talento de Jamal Musiala y los envíos de Joshua Kimmich. En todos los casos, Gerónimo Rulli debió intervenir con mucha concentración y sacrificio para mantener la esperanza encendida del Submarino Amarillo.
El primer capítulo se diluyó con la marea de camisetas amarillas a pocos metros de la zona defendida por el ex arquero de Estudiantes. El Villarreal sólo tuvo una oportunidad para lastimar a Manuel Neuer luego de una limpia salida de Etienne Capoue que derivó en una extensa corrida de Danjuma. La pésima definición del neerlandés fue salvada por la tardía posición adelantada que sancionó Slavko Vincic. Al equipo de Unai Emery todavía le quedaban 45 minutos de sufrimiento y angustia.
El complemento comenzó con la misma tendencia. Una notable atajada de Rulli ante Musiala fue otra muestra de la superioridad local. Y unos instantes después Robert Lewandowski logró romper el cerrojo español con una exquisita resolución contra el poste. El grito del polaco llevó tranquilidad a la afición que colmó el Allianz Arena. Además, Thomas Müller pudo liquidar el pleito con un cabezazo desde el borde del área chica que se fue a centímetros del palo. Para el cierre del segundo tiempo, ya no habían argumentos para explicar la supremacía alemana.
Muchas veces el fútbol no resiste de análisis. Y lo que sucedió en Múnich fue uno de esos casos. El nigeriano Samuel Chukwueze se convirtió en héroe para establecer el milagro amarillo. En una réplica fugaz, el reemplazante de Francis Coquelin selló el 1 a 1 ante Manuel Neuer para gozar de un gol histórico. Con el 1 a 1, el Villarreal hizo valer la vitoria en casa y dio otro golpe en el torneo más codiciado del Viejo Continente. Tras haber eliminado a la Juventus en octavos de final, ahora fue el turno de la potencia que supo conquistar la Orejona en seis oportunidades. Al ritmo de Yellow Submarine, el combinado ibérico volvió a la semifinal de la Champions después de 16 años. La hazaña fue posible gracias al compromiso de un plantel que luchó por un sueño que parecía imposible.