
Apenas pasadas las 15 comenzó el acto festivo. El primer refuerzo en ser presentado fue el lateral Hakimi, procedente del Inter, y el último antes del crack fue Sergio Ramos. 13 minutos más tarde, a las 15.13, la voz del estadio gritó: "Leooo, Leooo". La multitud respondió "Mesíiii", acentuando la i, y el mejor de todos saltó al campo con una sonrisa de oreja a oreja. Necesitaba tanto cariño después del desplante del Barcelona. Y vaya si lo recibió. "Quiero agradecer a toda la gente, me siento muy feliz e ilusionado. Tengo muchas ganas y ojalá todos juntos podamos disfrutar de un gran año", fueron las palabras de la Pulga. Muy rápido, volvió a levantar ambos brazos, miró hacia los cuatro costados y se metió en el túnel para subir al palco. Lo acompañaba Javier Pastore que viajó a su ex club para estar con Messi y le dio un gran abrazo. "Jamás imaginé que Leo se pudiera ir del Barsa. Pero si se iba, el único club al que podía ir era al PSG", contó el volante ofensivo.
El furor por el argentino es tal que ya se vendieron más de un millón de camisetas y la recaudación está cerca de los 200 millones de euros. El club francés ya recuperó con creces lo invertido por Messi, una máquina de facturar en un club muy necesitado de logros internacionales. A la hora del partido, lo vio pegado a Paredes y la resto de los jugadores que no fueron convocados.
Esa cuenta comenzó a ser saldada en el inicio del segundo tiempo. Ya al minuto Milton Casco picó al vacío por la derecha y Francisco Ortega lo bajó en el ingreso al área. Fue un penal que el árbitro Pablo Echavarría no dudó en cobrar. Ante la salida de Gonzalo Montiel, el jugador que se hacía cargo de los disparos desde los doce pasos, Enzo Fernández se hizo cargo del disparo y no falló. El mediocampista acertó y dispuso el 1-0 con su primer tanto con la camiseta del Millonario.
La conquista cambió el semblante de un River que parecía renovado por los cambios (Rollheiser por Álvarez y Paradela por Palavecino). De hecho, los locales estuvieron cerca de aumentar la cuenta sobre los 8′ con un estupendo pase de Casco para Braian Romero, quien definió cruzado y la pelota salió apenas al lado del palo derecho de Hoyos.
La pasividad de Vélez, que nunca encontró esa faceta que había mostrado en la primera parte, facilitó el trámite para los de Gallardo que, aún sin brillar, pudieron sellar una victoria más que necesaria en lo anímico. Es que, después de tres derrotas en fila, el Millonario necesitaba ganar para llegar con el ánimo en alza a la revancha ante Atlético Mineiro en Brasil.
El gol de la tranquilidad llegó ya en tiempo de descuento. Braian Romero aprovechó un resbalón de Miguel Brizuela y quedó cara a cara con Hoyos para definir y marcar el 2-0 que aseguró los tres puntos para el elenco de Núñez.
De esta manera, River llega a diez puntos en la tabla de posiciones y se ubica tres por debajo de Colón de Santa Fe, que hasta el momento es el único líder de la competencia.
El Fortín, por su parte, no logra salir de su mal momento, ya que fue eliminado en octavos de final de la Copa Libertadores, acumula siete encuentros sin conocer la victoria (cuatro derrotas y tres igualdades) y no marca un gol desde hace 635 minutos (Thiago Almada, en la goleada por 5 a 0 ante Gimnasia en la fase de grupos de la Copa de la Liga Profesional). Los de Mauricio Pellegrino tienen tan solo tres puntos y están anteúltimos en la clasificación.